Páginas

Aferrándose a su tierra y con los últimos suspiros

Aferrándose a su tierra y con los últimos suspiros un viejísimo árbol me dijo: "Los árboles viejos, dan mejores frutos, se aferran a su tierra, porque todo se va, y sólo quedaran los frutos que alcanzaron el amanecer."
Mostrando entradas con la etiqueta ética. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ética. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de enero de 2022

La ética de la inmigración

 

El capítulo 20 tiene como propósito presentar un contexto histórico sobre The Ethics of inmigration. Presentando las posturas morales consecuencialistas y no consecuencialistas. Cabe resaltar, que esta nación se conformó por inmigrantes, pero se ha convertido en un tema que a través de políticas públicas en diferentes periodos se ha intentado tener control, en ocasiones con regulaciones muy fuertes.

En ese sentido, hay dos perspectivas que dominan el debate sobre la inmigración, la primera es el cosmopolitismo, que trata sobre la opinión que las naciones ricas capaces de aliviar el sufrimiento de los pobres y oprimidos del mundo tienen la obligación moral de hacerlo y que esta obligación es tan fuerte con respecto a los extranjeros como a los propios ciudadanos de una nación.

Por otra parte, tenemos la segunda postura, el anticosmopolitismo, que consiste en que las naciones ricas que pueden aliviar el sufrimiento de los pobres y oprimidos del mundo tienen la obligación moral de hacerlo, pero también tienen obligaciones morales para con sus con sus propios ciudadanos que pueden ser más importantes que las relativas a los extranjeros. 

De tal manera, de las teorías morales, son los anticosmopolitas piensan que las naciones deberían restringir o prohibir la inmigración, así lo argumentan desde un sentido utilitario, señalando que las fronteras abiertas tendrían consecuencias negativas para el país. Su premisa es, que la inmigración debe limitarse o detenerse para para proteger la cultura distintiva de la nación.

Es por esto, que una parte de los estadounidenses perciben a los inmigrantes con recelo o temor. y las políticas de inmigración han reflejado esta ambivalencia. Como sucedió en 1790, cuando se aprobó una ley de convertir a los emigrantes en ciudadanos estadounidenses. En ese sentido, y como lo menciona la lectura crítica, “La moral de la inmigración”, de Seyla Benhabib, en el siglo XXI, el gobierno de Barack Obama, anunció que los jóvenes indocumentados que cumplan ciertas condiciones ya no serán deportados. Obama dijo que "era lo correcto” desde el punto de vista legal y moral. Es decir, hay un análisis de la política de migración desde el siglo XVIII y el XXI, donde en cada periodo, las posturas son distintas, los gobiernos actúan diferente. 

De tal manera, la moralidad y la política de la emigración están entre los temas más controvertidos en gran parte del mundo. En el caso de Estados Unidos, los debates sobre la de la inmigración se mezclan con asuntos de seguridad nacional, los niveles de empleo, la salud de la economía americana y las amenazas a la presunta identidad nacional y el estilo de vida.


Referencias

Vaughn, Lewis. (2016). Chapter 20: The Ethics of immigration. Doing Ethics. Moral Reasoning, Theory, and Contemporary Issues. Norton & Company. Fourth edition.

domingo, 14 de julio de 2019

La ética y la política el mismo fin para Aristóteles

La política es el arte del bien común, la ética persigue un fin, el bien común. Para los griegos, no tenía sentido la existencia de la política sin la ética, porque toda política, debe ser una ética en su desarrollo (Serrano, Alejandro. 2005).
Para Aristóteles la política debía subordinarse a la ética, porque era necesario organizarse y asociarse para el bien común de la ciudad-estado, de la polis, la sociedad debía progresar y esto no se podía hacer sin los más virtuosos que hacían desde la política el desarrollo para tener cada vez más un mejor lugar para vivir civilizadamente.
Por tal motivo, para Aristóteles y Platón, la justicia es el valor ético principal sobre el cual debe montarse el quehacer político. Porque el fin de la política es obtener justicia y el contenido de la ética es la justicia (Serrano, Alejandro. 2005). De tal manera, la estructura es el bien común para Aristóteles, el centro es la ética y la política, los elementos son la moral, la justicia y la práctica. 
Para los griegos la ética es la esencia de la política, diferente a la política de la modernidad donde El Príncipe de Maquiavelo desarticula la ética y la política transformando el valor mismo. De ahí que, la política subordina a la ética, a la moral y hasta la justicia. Desde el siglo XVI la política se convierte en el camino de obtener el poder político y económico. Como resultado, la política en la posmodernidad no es el bien común, sino la estrategia de ascender socialmente desde lo económico y de una forma rápida, dejando de un lado las necesidades de la polis. 
Por lo tanto, el bien común, los más virtuosos, la ética y la justicia fue movido del centro, el nuevo centro fue configurado por Nicolás Maquiavelo en el siglo XVI, donde le decía a los gobernantes cómo lo debían hacer, quiénes deben ser sus aliados para conservar el poder y restar fuerzas a sus enemigos. 
Por otra parte, en estos tiempos contemporáneos no solo se ha desplazado el centro, sino que se ha configurado una superestructura, donde las relaciones son más poderosas y hegemónica, el capitalismo y neoliberalismo ha modificado la estructura de la política, al mismo tiempo, posicionó su centro en el dinero y en su valor social. Así que, la polis no se configura ni se piensa desde el bien común de Aristóteles, donde la justicia era el valor principal de la ética, y ésta era la esencia de la política, ahora es la producción y acumulación de riqueza, donde el nuevo valor principal  es el dinero y todo lo que pueda llevar a él, como estudiar en la universidad pregrados, maestrías, etcétera que me extiendan un camino, un futuro con mucho dinero, el cual, me llevará a la felicidad.
Para terminar, se destaca inicialmente una estructura ‘El bien común de Aristóteles’, la cual, tenía como centro la ética y la política como el mismo fin, el bien común. Más tarde, el centro se desplaza en el siglo XVI con Maquiavelo y su manual para gobernar, y en el siglo XIX con la revolución industrial y el capitalismo se rompe la estructura, reconstruyendo una nueva que cada vez más fuerte en su base, su centro, el valor del dinero.
Referencia bibliográfica
Serrano Caldera, Alejandro, Ética y Política. POLIS, Revista Latinoamericana. 2005, 4 [Fecha de consulta: 1 de marzo de 2019] Disponible en:<http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=30541017> ISSN 0717-6554