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Aferrándose a su tierra y con los últimos suspiros

Aferrándose a su tierra y con los últimos suspiros un viejísimo árbol me dijo: "Los árboles viejos, dan mejores frutos, se aferran a su tierra, porque todo se va, y sólo quedaran los frutos que alcanzaron el amanecer."

lunes, 24 de junio de 2019

La enajenación en lo sentimental


Es un estado de sumisión, donde poderes externos dominan cualquier mente, cuerpo y alma. Hay momentos donde el ser humano se subordina ante otro, pero lo hace en un estado de enajenación, donde el poder externo le dice que debe pensar, decir y actuar. El amor enajena a cualquier persona, pero el amor es un concepto impuesto, es una estructura social que hace parte del engranaje del sistema, de las instituciones del sistema social.

¿Qué sucede cuando una persona decide mover el centro de la estructura del amor?

Una persona que mueve el centro de la estructura está en primer lugar, consciente del sistema y su engranaje; en segundo lugar, es una persona escéptica, que según  sus criterios, no se deja convencer de una manera simple; en tercer lugar, su entorno social es reducido, comparte con pocas personas  sus posturas, su conocimiento, aprende y desaprende, teniendo presente que el tiempo es un medidor de vida, en ese sentido, se convierte en una persona selectiva en cada momento.

Incluso una persona como la anterior puede ser enajenada por el amor, le cuesta dejarse convencer, pero, si considera que vale la pena, la enajenación es inevitable, el estado de enamoramiento realizará una transformación, sin embargo, esta persona será exigente en las dinámicas del día a día de su estado de amor.

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