La cultura milenaria de china en su filosofía, lo social y
avances tecnológicos era el día a día de las dinastías, eran los patrones
sociales y el rol que cada uno asumió en su cotidianidad, ellos y ellas,
estaban construyendo su fortaleza más importante para posicionar a la China de
hoy y lo grande que será mañana. Pues bien, la riqueza de la cultura milenaria
de China es la carta de presentación ante otras naciones.
El reto para este gigante asiático era la aceptación, el
ganarse el respeto de la comunidad internacional como una nación grande, sin
intenciones bélicas o ideas de conquistar otros países, que podría ser
interpretado debido a su gran potencial humano, disciplina y territorio
estratégico. También, occidente sospechaba de sus intenciones, pues la guerra
fría había terminado hace poco, y China por ser políticamente comunista, daba
una sensación de poca tranquilidad para las potencias y una suspicacia para
otros países.
De tal manera, China decidió pensar en cómo llegar a la
comunidad internacional sin generar ese impacto negativo en otras naciones. Es
por esto, que en el 2000, se empezó a desarrollar la idea de soft Power como un
puente de primera comunicación y conexión de China con el resto del mundo,
pues, la meta era que China fuera una potencia en la región y uno de los
líderes a nivel mundial.
La teoría del soft power, trata de la capacidad de lograr
unos resultados que se desean a través de la atracción de los otros en vez de
la manipulación o coacción, (Nye Jr. 2008). Las características de esta teoría
son: la cultura de una sociedad es más atractiva; los valores políticos; por
último, la diplomacia pública, puede entenderse como las políticas de
comunicación de los Estados que tiene por objetivo lograr el apoyo o atracción
de la población de otros países a su política exterior.
Por lo tanto, al empezar a salir y dar a conocer sus ideas
como un país que tendrá un rol importante en la comunidad internacional, China
expuso su política del desarrollo pacífico, y de ‘un mundo armonioso’, que
tiene cinco elementos: el primero, es una estrategia ganar-ganar, consiste en
que en las relaciones que China tenga con otra nación se trata que en los
acuerdos que lleguen, ambos países obtengan buenos beneficios, coloquialmente
se diría, no tumbar al otro, que no se sientan engañados; en segundo lugar, el
desarrollo pacífico; en tercer lugar, el respeto a la diversidad; en cuarto
lugar, la cooperación y coordinación; y por último, la coexistencia pacífica,
en este, China garantiza no meterse en los conflictos de otros países, es
decir, que los problemas internos sean resueltos por el mismo pueblo, no habrá
una intervención por parte de China.
En ese sentido, el principio de la política exterior de
China, desarrollo pacífico, tiene como principio, los cinco elementos de un
mundo armonioso, ese el resultado y visión de una cultura milenaria, que se
podría decir, ha aprendido que el mundo está lleno de diferencias y
contradicciones, donde el hombre honrado debe equilibrarlas y conseguir la
armonía.
Esta idea de el desarrollo pacífico y el mundo armonioso ha
sido el lema del discurso del gobierno chino, es una clara estrategia
discursiva de la filosofía china y su cultura milenaria que es utilizada bajo
la teoría de soft power. En consecuencia, tiene como objetivo mejorar la imagen
de China en el exterior, eliminando prejuicios y temores que le impidan al
gigante asiático consolidarse como una potencia regional y global, responsable
y confiable.
El soft power chino lleva 20 años y una de sus principales
iniciativas ha sido el establecimiento de Institutos Confucio en los cinco
continentes, instalándose el primero en Seúl, Corea del Sur, en el año 2004,
ahora son 532. Los institutos Confucio son una organización de educación
internacional, que enseña el idioma mandarín y la cultura milenaria de China.
Por otra parte, el cine es una herramienta que permite
transmitir el soft power y llegar de manera masiva a otras culturas. En ese
sentido, el cine chino también gana
premios, como el León de Oro de Venecia otorgado a Jia Zhangke por su filme
Still Life en 2006. Además, que
Hollywood ponga su mirada en la producción de las cintas de China para hacer
otra versión, da cuenta de la calidad e influencia que puede llegar a tener el
cine chino.
Cabe resaltar, el rol que se ha venido presentando en las
películas de Hollywood del gobierno chino. Me refiero al caso específico de la
película, The Martian (2015), con Matt Damon. Allí, se muestra al gobierno
chino bajo su política exterior desarrollo-pacífico, en el principio del mundo
armonioso, donde en este planeta unanaciones pueden ayudar a otras y sin la
necesidad de esperar una retribución económica, simplemente por ser seres
humanos podemos vivir y compartir en armonía.
En la película, el gobierno chino tiene un desarrollo
tecnológico del espacio más avanzado que los estadounidenses, y debido a que la
NASA no tenía el tiempo suficiente para resolver unos cálculos, lo más probable
era que el ser humano en Marte muriera. Esa situación mediática, llega a
conocimiento de la agencia espacial China y deciden ayudarlos. El soft power en
esas escenas del gobierno chino deja varios puntos. Primero, la solidaridad,
una buena imagen que genera confianza en cuanto es ayudar en tiempos difíciles;
el avance espacial y tecnológico de China es superior al de Estado Unidos; la
modestia, donde los chinos expresan que los medios de comunicación no deben
enterarse que ayudaron a la NASA.
Todo lo anterior, está bajo la filosofía de Confucio y un
mundo armonioso, en que se incorporará el soft power de forma explícita y en la
política exterior china como uno de sus pilares fundamentales.
Esto da cuenta de un cambio en el actuar del gobierno chino
internacionalmente, comprendiendo que para lograr un desarrollo económico
sostenido necesita que la comunidad internacional vea en China una posibilidad
de cooperar, desarrollar y avanzar de manera pacífica como seres humanos
racionales y no como una amenaza.
Para finalizar, la lectura que se le puede hacer al gobierno
chino hasta ahora, es un actor dispuesto a participar responsablemente dentro
de la comunidad internacional, estableciendo lazos fuertes entre las naciones,
en la medida que se buscaría la armonía en el mundo, el orden y la paz
internacional, a través de un soft power basado en los valores confucianos.
Referencia
Isabel Rodríguez Aranda y Diego Leiva Van de Maele, « El
soft power en la política exterior de China: consecuencias para América Latina
», Polis [En línea], 35 | 2013, Publicado el 01 octubre 2013, consultado el 30
septiembre 2016. URL : http://polis.revues.org/9179
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